miércoles, 26 de agosto de 2009

Puente del Palmarejo o de Fuentidueña.

Se dice que todo pantano esconde un Tesoro, pues bien, el pantano del Corumbel no iba a ser menos. En su cola (término de La Palma del Condado), y cuando baja el nivel de sus aguas, el Corumbel deja que el puente del Palmarejo o Fuentidueña vea la luz. Mucho se habla en La Palma de este puente; que si es romano, que si es árabe, que si se llama de una manera, que si se llama de otra... Lo que es cierto es que existe y que tiene su importancia.
Foto 1. El puente en agosto del 2005.
José María Dabrio en su libro "La Palma del Condado, apuntes para una introducción histórica", nos comenta en su Capítulo III-Vestigios romanos en La Palma, que las ruinas de este puente sobre el río Corumbel-puente del Palmarejo, están consideradas como restos arqueológicos de época romana.
Juan María Ruiz , en su libro "Las vías romanas en la provincia de Huelva" y nombrando a CAMPOS, incluye el puente de Fuentidueña (él lo llama así), en una posible vía romana que unía Berrocal con la Palma del Condado. "El Puente de Fuentidueña, según las coordenadas aportadas por CAMPOS et al. 1990 coincide con el paso de la Colada de la Sierra que discurre desde aquí en dirección SO, la dirección de Niebla, hasta cruzarse con la colada de Portugal y la del Padrón de los Carboneros, que desemboca en Niebla (982-II y 982-IV), cerca de donde figura el topónimo La Calzadilla, ya visto con anterioridad".
Foto 2. El puente en agosto de 2009.
Lo que si está claro es que la mayoría de vías "romanas" eran utilizadas en épocas prerromanas. Los yacimientos mineros (motivantes de estos caminos) "romanos" ya estaban en producción antes de la propia presencia romana, lo que ocurre es que en esa época se produce un gran desarrollo del viario onubense. Desde Riotinto hasta Tejada, pasando por los márgenes del río Corumbel, existen infinidad de yacimientos mineros que ya en tiempos Tartésicos (4.000 años antes de Cristo) estaban en explotación.
El puente del Palmarejo o de Fuentidueña como mínimo, es de época romana, o al menos así me gustaría que fuese.

lunes, 24 de agosto de 2009

Adelanto del tramo Berrocal -Riotinto.
Mi amigo Nicolás está ansioso por deleitarnos con sus conocimientos sobre el ferrocarril minero de Riotinto, por eso, y sabiendo que es el tramo que me queda por colgar en el blog, nos manda estas dos fotos para que abramos boca. Son dos puentes que están entre Berrocal y Riotinto. En breve colgaré varias entradas relacionadas con este último tramo. Nicolás las completará con sus sabios comentarios.
Puente del ferrocarril de Riotinto, llamado puente de Cachán, situado entre las estaciones de Berrocal y Los Frailes, en el kilómetro 70, para salvar la rivera de Marigenta.
Puente peatonal de Cachán, fue diseñado en el año 1.875, por George Bruce, Ingeniero de la Riotinto Company Limited en el kilómetro 70. Restaurado por el Ayuntamiento de Berrocal en el 2007. Puente sobre el Rio Tinto, construido y utilizado para la población de Berrocal, para acudir a sus trabajos y la ruta hacia la Cuenca minera.

Fotos y textos de Nicolás Chaparro

viernes, 14 de agosto de 2009

Calderas de esencias en Villalba del Alcor, Huelva

Villalba del Alcor es uno de los pocos pueblos de nuestra provincia que aún mantiene en funcionamiento una caldera para esencias. Llevo muchos años pasando por estas instalaciones, pero hasta hoy, nunca las había visto funcionar; lástima que la esencia que se estaba destilando era de hinojo (planta de la que no me gusta mucho su olor).
Antes de atravesar la entrada fotografié las calderas. Se ven dos calderas (una de ellas tapada con haces de hinojo) y sus respectivos serpentines. Se aprecia que una de las calderas está funcionando pues el humo sale de la chimenea de su horno.
En esta foto se ve la caldera con el hinojo próximo a destilar. La caldera se llena con medio metro de agua y con todo el hinojo que dentro de ella quepa. Antonio y su padre, Diego, van presionando el hinojo a medida que lo introducen. A su vez lo rodean de unas cadenas que servirán para sacarlo una vez aprovechado.
A la izquierda de la caldera está el serpentín lleno de agua para enfriar, por donde las gotas de vapor que transportan la esencia del hinojo pasan de gas a líquido.
Aquí vemos a Antonio alimentando con tomillo (destilado hace unos meses) el horno de la caldera. Los haces de hinojo destilado se aprovechan para dar de comer al ganado. Se puede apreciar que la caldera tiene una altura de dos metros y medio. El horno se enciende a las 5 de la mañana con tablas y troncos. Después de una hora (cuando el agua ya está hirviendo) el fuego se mantiene con los haces de tomillo. Sobre la una de la tarde, cuando ya no sale agua por el serpentín, se deja de alimentar el horno.
Una vez que la esencia pasa por el serpentín y se enfría, cae mezclada con agua en otro serpentín más pequeño. En este recipiente, el agua se queda debajo y la esencia (aceite) se queda en la parte superior. Entonces entra en escena Francisco (padre de Diego y abuelo de Antonio). Con una pequeña lata va recogiendo la esencia cuidadosamente e inmediatamente la envasa en una garrafa de plástico para su transporte. Es curioso, pero de esta caldera tan grande, Francisco recoge unas escasas 15 latas de esencia.
Ya fría la caldera, Diego y Antonio quitan la tapa y sacan los haces de hinojo con una pequeña grúa. Bonito trabajo el de esta familia en el que tres de sus generaciones unen su esfruerzo para un fín común.
Puedes aprender más en:
y leyendo o viendo: EL PERFUME.

sábado, 25 de julio de 2009

Molino de la Tañisca (Arroyo Candón)


El Molino de la Tañisca está en el Arroyo Candón. Al igual que el Río Corumbel, el Arroyo del Helechoso y el Arroyo del Caballón, el Arroyo Candón es un afluente del Río Tinto… era un afluente del Río Tinto. Todos ellos han sido víctimas de la acción interesada del hombre pues todos tienen una o dos presas en su cauce. Las consecuencias no se han hecho esperar; el verano pasado técnicos de la Junta dieron la voz de alarma. El puente romano que atraviesa el Río Tinto a la altura de Niebla se está deteriorando, los romanos lo construyeron con materiales específicos para el paso de sus aguas. La falta de aporte hídrico de sus afluentes está afectando a sus pilares. La solución puede ser una presa parecida a la del Molino del Puente construida aguas abajo.
Pero la verdadera protagonista de este Molino de la Tañisca es Ana. Ana es de Valverde del Camino, pero vive en Bellavista (Huelva). Ella es la propietaria del caserío dónde se encuentra el Molino. Amablemente accedió a mi petición cuando le dije que quería conocer y fotografiar el Molino. Ana suspiró profundamente cuando se lo nombré. El Molino había marcado su juventud y sufrió mucho cuando éste empezó a derrumbarse; hace tan solo 17 años que dejó de moler. Para no ver su debilitada estructura, Ana sembró hiedra a su alrededor intentando con ello no perderlo del todo. De pequeña ya pensaba en arreglarlo para hacerlo habitable.
El Molino tiene dos puertas y varias ventanas. No funcionaba con la corriente del arroyo, sino con el aporte de un manantial que está a su lado. Se abría una compuerta y el agua llenaba dos pozos situados uno a cada lado de la puerta superior del Molino. Por una escalera exterior se accedía a la puerta que abría la sala donde están las piedras de moler. A través de una de sus ventanas se ve parte de la estructura de madera que obraba “el milagro”.
Ahora Ana se dedica a recoger la fruta que dan sus árboles, da de comer a sus perros (que hoy estaban cazando), coge cangrejos rojos en el manantial y cuida con esmero las plantas que rodean su caserío. El Molino tiene un trato de favor. Le recorta la hiedra, le limpia la maleza, deja que se vea la puerta superior para que nadie caiga al Molino, recoge las tejas que caen de vez en cuando…
AQUÍ puedes ver más fotos.

miércoles, 22 de julio de 2009

Los Molinos del Arroyo Caballón (2ª Parte)

De los nervios estaba por encontrar lo cinco molinos que me faltaban. Por eso, ayer a las 17:00 horas, y sin saber como quedaría la etapa del Tour, cargué la bicicleta en el coche y me fui a Niebla. Allí bajé la bici, y con los zapatos de correr en el trasportín, me dirigí de nuevo al Arroyo Caballón. Catorce kilómetros de pedaleo (37º C marcaba el termómetro), cambio de calzado y esconder la bici; afronto de nuevo el cauce seco del Caballón. Tenía previsto llegar lo más arriba posible, es decir, lo más cerca de la Aldea Caballón.

Foto 1. Vuelvo al Arroyo Caballón.

Con un trote alegre dejo atrás el molino del Duende y vuelvo a pasar por el molino de la Chapa. De ahí en adelante todo era nuevo. Sabía que hasta el molino del Acebuche tendría que recorrer unos dos kilómetros y que durante ese trecho encontraría dos de los molinos (sin nombre en los mapas que tengo) que aún no conocía.

Foto 2. Molino del Zorro.
Foto 3. Molino del Zorro.
Foto 4. Molino del Zorro.
Foto 5. Molino del Zorro.
Foto 6. Desnivel en el Arroyo Caballón.
Después de algunos minutos, muchas mariposas, algunas moscas, zarzas, ciervos y perdices, bajo un poco el ritmo de carrera para estar pendiente del entorno. Tras solventar un desnivel en el arroyo, entre la maleza observo un movimiento sigiloso. Sabía que no era un ciervo. Con cuidado me fui acercando, cámara en mano, para fotografiar lo que se movía. Rápidamente desaparece de mi vista; era un zorro. En ese sitio, y al volver a retomar el cauce, los restos de un “nuevo” molino se ponen a mi alcance. Desde hoy, este será para mí el Molino del Zorro. Como el Duende y la Chapa, el Molino del Zorro está incrustado en una pared rocosa. Sólo queda del molino un pequeño muro y algunos restos de bidones y chapas oxidadas.
Foto 7. Molino de los Javalíes.
Siguiendo el cauce hacia el norte y a escasos metros del Molino del Zorro, un camino forestal hace que tenga que dar algunos saltos para volver a retomar mi ruta. Tras varias curvas muy cerradas, esta vez a la izquierda, localizo un cuarto molino (tampoco tiene nombre conocido). Es el más grande de todos, no tiene forma redondeada, y es muy parecido a los molinos del río Tinto (cuatro paredes, techo a dos aguas…) El acceso para fotografiarlo es dificultoso y las zarzas me lo hacen sentir.
Foto 8. Molino de los Javalíes.
Retomo la marcha cuando a unos cien metros una gran zarza me impide el paso. Dispuesto a sortearla, un gran estruendo me para en seco. Ante mi, a dos metros escasos, tres jabalíes salen de la maleza. Tengo suerte; cada uno de ellos toma un camino diferente (norte, este y oeste). Si alguno opta por el sur me pasa por encima como un tren.
Foto 9. Molinos de los Javalíes.
No lo pienso, me doy la vuelta y desando el camino como alma que lleva el diablo no sin antes dar nombre al nuevo molino: Molino de los Jabalíes.
Foto 10. Cauce del Arroyo Caballón.
Sólo me quedan tres molinos por localizar: Acebuche, Tavago y Bacín. Estoy seguro que el Molino Acebuche puedo encontrarlo sin dificultad, los otros dos casi los doy por perdidos, pero eso será en un nuevo capítulo…

sábado, 18 de julio de 2009

Los molinos del Arroyo Caballón (1ª Parte)
El Arroyo Caballón nace un kilómetro al norte de la aldea de su mismo nombre, sita en término de Valverde del Camino, provincia de Huelva. A la Aldea Caballón, famosa por su buñuelos, se accede por un camino que se bifurca del kilómetro 16 de la carretera Niebla-Valverde del Camino. Para el GPS, podría valer con 37º28'55.51"N-6º42'50.55''O.

Foto 1. Aldea Caballón.

Hace ahora un año, "bicheando" en el plano 982, La Palma del Condado, Escala 1:50.000, elaborado en los talleres del Instituto Geográfico y Catastral en 1950, observé que en el Arroyo Caballón se emplazaban siete molinos de rivera, de los cuales cuatro, tenían nombre: Molinos Bacín, Tavago, Acebuche y Duende. En una edición de 1980 del Servicio Geográfico del Ejército, también escala 1:50.000, localicé el nombre de uno de esos tres molinos que me faltaban: Chapa.

Foto 2. Ermita de la Aldea Caballón.

Tras consultar como llegar a la Aldea Caballón y a su arroyo sin dar muchos rodeos (en el Google Earth y en el SIMPAC), decido, junto con mi hijo, localizar estos desconocidos molinos. Para ello, el sábado 18 de julio de 2009, a las 10:30 horas, me dirijo en coche hacia el destino elegido.

Foto 3. Supuesto molino Bacín.

Una vez en la Aldea, pregunto a un joven por el arroyo y los molinos. Me indica una zona dónde él piensa que se encuentra el primer molino (Bacín) y por dónde circula el tupido arroyo (regajo según él). Tras hacer las primeras fotos y observar que el arroyo, no sólo es intransitable (está lleno de zarzas), sino que los habitantes de Caballón lo tienen vallado e incluso sembrado (existen huertas a lo largo de su cauce), pregunto a tres paisanas ya mayores que charlan al frescor de sus viviendas.
Foto 4. En Caballón, el arroyo es intransitable.

Ellas me dicen que las ruinas fotografiadas no son de un molino. También me confirman la existencia, como mínimo, de cinco o más molinos, pero me desmoralizan al decir que el primero de ellos puede estar tapado por una pequeña presa que está a unos 200 metros al sur de la Aldea.
Foto 5. Presa y zarzal, ¿estará debajo el molino?

Agradecido busco la presa e intento inútilmente acceder al arroyo. Imposible pasar por tanta maleza.
Foto 6. El arroyo sigue siendo intransitable.

Lejos de abandonar, decido atacar al arroyo Caballón por el Sur. Con el coche me voy dirección a Niebla, y en el km. 12,5 me desvío por un camino hacia el Caserío Forestal del Pajarito (Tumbalejo).
Foto 7. Caserío Forestal del Pajarito.

Tras 2 kilómetros aproximadamente, llego a un puente que sortea el arroyo y en el que según los planos debe estar el Molino del Duende. Bajar del coche y recorrer unos metros, suficiente para encontrarme cara a cara con las ruínas del supuesto último molino del arroyo Caballón.
Foto 8. Molino del Duende.

De su estado semiruinoso, se aprecian las paredes de lo que sería la vivienda del molinero, el molino con forma redondeada e incrustado en una pared rocosa y el muro-presa por dónde le llegaba el agua a las piedras de moler.
Foto 9. Muro-Presa Molino del Duende.

Animado por el "descubrimiento" y con la seguridad de que a un kilómetro aproximadamente y siguiendo el arroyo dirección norte, me encontraría con otro molino, no tengo más que seguir el cauce seco y perfectamente transitable del Caballón.
Foto 10. Cauce seco del Arroyo Caballón.

Tras unos 15 minutos, algún enganchón y varias picaduras, diviso a lo lejos y a la derecha del aroyo, un murete de lajas hecho por la mano del hombre. Es el Molino de la Chapa.

Foto 11. Molino de la Chapa.

Este Molino está incrustado en una pared rocosa, al igual que el Molino del Duende, y también tiene forma redondeada. Se observa que su estado es ruinoso. A este molino apenas le queda nada de su construcción, sin embargo, conserva una de sus piedras y parte del canal de conducción de agua.
Foto 12. Molino del Duende.

El esfuerzo no ha sido en vano. Se abre una posibilidad real de llegar al resto de molinos que se esconden en este Arroyo. Sé que a dos o tres kilómetros del Molino del Duende está el Molino Acebuche, y entre ámbos, tres molinos más.
Foto 13. Piedra en Molino del Duende.

Volveré en breve, y si el cauce del Arroyo me lo permite, los restos de estos Molinos de Rivera verán la luz de mi cámara de fotos, hambrienta de daros a conocer la historia más oculta de nuestra provincia. Gracias a mi hijo por su abnegada compañía.

viernes, 10 de julio de 2009

Estación de Manantiales por Nicolás Chaparro

Nicolás Chaparro me manda estas interesantes fotos de maquetas realizas por él mismo de la Estación de Manantiales. Sita en el Km. 46'638, esta Estación fue su casa durante muchos años, de hecho nació en ella. En esta foto se aprecia el alzado de la fachada principal del andén y viviendas. A la derecha de la Escuela, se ven los servicios públcos de la Estación.

En esta foto, se aprecia la construcción en planta. Podemos ver toda la parte trasera de la Estación, dónde estaban las cocinas, los retretes y el horno. También se ven dos casetillas. La que aparece en negro, es la caseta para cerdos y la que aparece en color marrón, es una caseta construida en 1890 para el transformador eléctrico. La Empresa había proyectado electrificar el ferrocarril (posteriomente desistió ya que los alemanes atentarón contra el barco que transportaba todos los materiales). La proximidad de la Primera Guerra Mundial también ayudó para que la electrificación de la línea no se llegara a realizar.

Nicolás Chaparro.

sábado, 27 de junio de 2009

Más solo que la una (y II)


Por fin empiezo a cumplir objetivos. Antes de coger unos días de vacaciones, vuelvo al Cabezo Salomón para rodearlo, este año, en sentido contrario y por la otra orilla del río. Salgo de La Palma del Condado a las 17:00 horas, con 38º, pero con una sensación términca perfecta para pedalear. Tras una hora de bicicleta, llego al túnel Salomón dónde me cambio de zapatos y me dispongo a correr (andar, trepar, arrastrarme...) alrededor del Cabezo. Después de 45 minutos vuelvo a cambiar de calzado para pedalear otra hora para llegar a mi casa. Por el camino, un silencio que estremece mis sentidos. Son tres horas para encontarse consigo mismo. El año próximo, el "más solo que la una" tendrá otro formato. Ya en La Palma, me encuentro con mis compañeros de entrenamiento del Club Correcaminos. Con ellos me veré el lunes.

Las fotos de este año las podéis ver AQUÍ.

jueves, 11 de junio de 2009

En breve, retomo el Blog.


Tras un duro invierno, con mucho frío y lluvia, mucho trabajo y muchas carreras, llega el momento de dedicarle un poco de tiempo al blog. Tengo pendiente colgar información sobre muchas fotos de la ruta del tren minero, tengo pendiente fotografiar el último tramo (Berrocal-Riotinto), tengo pendiente localizar los molinos del arroyo Caballón, tengo pendiente otro "más sólo que la una", tengo pendiente poner algunos enlaces a blogs interesantísimos... En fin, la lista de pendientes es interminable, como fueron los 100 km de Mérida de este año (no me he recuperado hasta pasado más de un mes) Antes de finalizar el mes de junio quiero que uno de estos pendientes esté colgado en el blog.
Aquí me véis con Ángel en los 100 km de Mérida-2009. Compañero de fatigas desde las 9 de la noche hasta la 10 de la mañana.

miércoles, 22 de abril de 2009

De nuevo el expolio (y II)
Lamentablemente el expolio ha vuelto a hacerse presente en lo poco que queda del trazado ferroviario Riotinto-Huelva. El diario "Huelva Información" se hace eco de los desgraciados hechos ocurridos, esta vez, muy cerca de las instalaciones que la Fundación Riotinto utiliza para el tren turístico.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Interesante noticia en Odiel Información


Hoy miércoles día 4 de febrero, el díario Odiel Informacíón en su página 21 publicaba el siguiente artículo.
LA DELEGACIÓN PROVINCIAL ANIMA A DAR VALOR A ESTAS INFRAESTRUCTURAS
Cultura potencia las vías del tren
ODIEL-HUELVA
La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva animó ayer a los propietarios de los terrenos donde se ubican las vías del tren en la provincia y a los ayuntamientos de la zona a dotar de valor estas infraestructuras, junto a las estaciones y los puentes sobre el río Tinto, y convertirlos en zonas de recreo, vías verdes, entre otros, para plantar cara así a los robos que se están produciendo de raíles de tren.
Así lo defendió el delegado de Cultura, Juan José Oña, quien indicó que la Delegación está "dispuesta a apoyar" cualquier iniciativa de este tipo, a lo que añadió que "existen otras instancias que incluso potencian el desarrollo" de estas medidas en el entorno ambiental.
Oña apuntó que cada uno de los tramos de esta red ferroviaria "debería tener un tratamiento concreto", debido a las características del terreno donde están ubicados, y aseguró que en la provincia "todos los yacimientos mineros están conectados por líneas ferroviarias, por lo que su vigilancia en cada uno de los tramos sería comlplicada".

lunes, 19 de enero de 2009

DE NUEVO EL EXPOLIO.
Le ha llegado el turno al puente de manantiales. El domingo, senderistas de La Palma del Condado, fueron testigos de como era expoliado por chatarreros este emblemático puente del ferrocarril de riotinto. ¿Hasta dónde piensan llegar desmantelando? ¿Hasta cuándo lo van a permitir los responsables? ¿O es que no hay responsables? Al menos quedarán las fotos. Espero que, como mínimo, podamos acceder andando y que a nadie le de por cortar el paso. Para llorar de pena.
Pincha AQUÍ y verás más fotos del expolio. Son de Nicolás Chaparro.

domingo, 4 de enero de 2009

Centro de Naturaleza "La Estación"
En la antigua estación del ferrocarril de Riotinto en Nerva se encuentra el Centro de Naturaleza "La Estación", sito en la Ctra. Nerva-Riotinto s/n, Nerva (Huelva). e-mail: laestacion@ryasle.com www.ryasle.com Tlfs. 959580034-658881584
Este centro trabaja específicamente en la interpretación de los procesos naturales de la Cuenca Minera de Riotinto y su contraste ambiental con la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. A través de Programas de Educación Ambiental, Conivencias Familiares, Rutas Medioambientales, Campamentos de Verano, Programas de Formación, entre otros.
Está dirigido a visitantes individuales y grupos organizados. Está dotado de servicios de alojamiento y manutención para los usuarios. Pertenece a ONDAS, Red Andaluza de Centros de Educación Ambiental.

sábado, 20 de diciembre de 2008

EL MOLINO DE SANTA BÁRBARA.


El Río Corumbel es uno de los afluentes del Río Tinto. Nace en las Cumbres del Cejo, a 382 metros de altitud, en el Paraje Natural de La Pata del Caballo, término municipal de Escacena del Campo, provincia de Huelva. En su discurrir, el Río Corumbel atraviesa los términos municipales de Escacena del Campo, Paterna del Campo, Villalba del Alcor y La Palma del Condado. Tras unos 30 kms. de recorrido, el Río Corumbel desemboca en el Río Tinto, a los pies del Cabezo de la Zorrera y a un kilómetro aproximadamente del Pantano que lleva su nombre.
En el verano de 2008, consultando cartografía de 1950, observé que a lo largo del cauce del Río Corumbel existían dos molinos harineros, el molino del Indiano, en término de Paterna del Campo, y el molino de Santa Bárbara, en término de La Palma del Condado.
La cartografía consultada era una primera edición (1950) resultante de los trabajos geodésicos efectuados por la Dirección General del Instituto Geodésico y Catastral y los Topográficos, por la misma y el Servicio Geográfico del Ejército.
Según este plano, el Molino de Santa Bárbara se encontraba en las coordenadas 37º26’04,83”N y 6º34’08,33”O (aproximadamente), sito en la margen izquierda del Río Corumbel. Actualmente, en estas coordenadas se emplaza el Pantano del Corumbel, resultado de la presa construida muy cerca de su desembocadura hacia 1989.
Al no encontrar datos escritos que me dieran más detalles del Molino de Santa Bárbara decidí preguntar a habitantes de La Palma del Condado, que por su relación con las tierras colindantes del Río Corumbel, pudieran aportar algún dato.


Foto 1. Molino del Cuervo

El primero al que recurrí fue a Curro Trucha (79 años), agricultor que posee tierras en la carretera que va desde la Palma del Condado a Berrocal, junto a la cual se encuentra el citado Río.
“Claro que me acuerdo. Siguiendo la carretera al Río Corumbel, justo donde dobla a la derecha, antes de atravesar el puente, había un camino que seguía de frente y conducía al Molino. Con techo a dos aguas, más pequeño que los del Río Tinto, con la puerta orientada al Noreste y la entrada de agua orientada al Sureste. Tenía su presa y el discurrir del Río pasaba bajo el molino, haciendo mover su piedra. El agua salía bajo la puerta del molino. Recuerdo que entre allá por 1947, Don Fermín dio permiso para que su capataz, que también lo era de las Bodegas Morales, cortase los árboles que entorpecían el discurrir del Río. Llegaron cortando desde el Molino de Santa Bárbara hasta “La estrechura”, zona dónde en la actualidad está la casilla que regula el nivel del Pantano, ahora finca de la Zorrera, propiedad de Macandro el torero. La zona del molino pertenecía a la familia de Cristóbal, casado con la hija del Garrido (Pura). Antes de que el Pantano del Corumbel cubriera con sus aguas toda la vega del Río, podían verse los muros, la presa y la estructura del Molino de Santa Bárbara. Todo tiene que estar bajo el agua pues ninguna máquina “grande” trabajó por la zona durante la construcción de la presa”

Foto 2. Bajo esta higuera está el molino del Helechoso

Sus comentarios daban “fe” de que el molino había perdurado hasta la construcción de la Presa del Corumbel en el año 1989. Esto me hacía suponer que gente del pueblo, más joven y también muy relacionada con las fincas que circundan el pantano podían aportar algunos datos interesantes.
Mi segundo entrevistado fue Manuel Blas, dueño de una casa que está justo a un kilómetro escaso de dónde se encontraba el Molino de Santa Bárbara.
“Pues sí, lo recuerdo perfectamente. Mi hermano y yo cazábamos conejos por esa zona. Estaba en la orilla izquierda y tenía una presa para que el agua moviera su piedra. Mi padre llegó a moler trigo en él durante la posguerra. Hace poco más de 20 años, del molino solo quedaban sus cuatro paredes; el techo se había caído hacia dentro. Se llamaba Molino de Santa Bárbara. Hace unos años, cuando la sequía hizo que el pantano bajara mucho su nivel, los muros del molino vieron de nuevo la luz”.
No había duda, el molino estaba aún presente, y no sólo en la memoria popular.


Foto 3. Molino del Helechoso

En la sequía que provocó esa bajada de nivel tan espectacular en el pantano también salieron a la luz los restos de un puente romano que atravesaba el Río Corumbel y que formaba parte de la vía romana que desde Riotinto llegaba hasta La Palma del Condado.
Interesado por conocer exactamente como era el Molino de Santa Bárbara, busqué en la cartografía citada la ubicación de molinos de rivera en otros afluentes del Río Tinto así como en el mismo Río Tinto, cerca de la desembocadura del Río Corumbel, por no descartar la posibilidad de encontrar algún molino, que por su cercanía al de Santa Bárbara, pudiera tener características similares.
En el Río Tinto localicé el molino Del Cuervo (Foto 1), en término de Niebla, situado frente a la desembocadura del Río Corumbel, en la orilla contraria. Se trata de un molino más pequeño que los molinos que se conservan a las orillas del Río Tinto en los términos de Niebla, Villarrasa y La Palma del Condado. De este molino sólo quedan sus cuatro paredes, la cubierta ha desaparecido.
En término de Niebla localicé, sobre el mapa, un "interesante" molino, esta vez en otro afluente del Río Tinto, el Arroyo del Helechoso, justo en su desembocadura. Podría serme de mucha ayuda verlo in situ: coincidían varias particularidades entre el Molino de Santa Bárbara y el Molino del Helechoso-los dos estaban en afluentes del Río Tinto, estaban cerca de la desembocadura, eran más pequeños que los molinos del Río Tinto.
No me fue fácil encontrarlo; una higuera (Foto 2) lo tapaba por completo. Gracias al testimonio de varios paisanos de Niebla que me aseguraron: “aun quedan restos del molino, pues aunque las máquinas han tirado los muros y el techo, se conserva la parte baja por la que circulaba el agua que movía la piedra”. Después de desplazarme cuatro veces hasta el posible emplazamiento, logré, eso sí, arrastrándome bajo terribles zarzas, localizar y fotografiar esa “parte baja” de la que tuve noticia (Foto 3).

Foto 4. Así podría ser el molino de Santa Bárbara

Pues bien, tenía por un lado, las cuatro paredes del molino del Cuervo y por otro lado la parte baja del molino del Helecho…sólo me faltaba el techo. Sabía que era a dos aguas. Con estos datos y mi amiga Internet bucee hasta encontrar aquel molino que pudiera acercarse más a la idea que yo me había hecho del molino de Santa Bárbara.
El resultado es el de la Foto 4. No es una recreación científica pero puede ser muy aproximada. Se ve un pequeño molino de características similares y en un entorno muy parecido al del Río Corumbel antes de la construcción de la Presa.

En esta última foto se aprecia perfectamente la estructura completa de un molino de rivera, tanto la parte por donde pasa el agua del río como la zona donde el molinero realiza su trabajo. "Así me gustaría que hubiera sido el molino de Santa Bárbara".

Joséluis Gómez

sábado, 1 de noviembre de 2008

Homenaje a Pepe 2008.
Un año más, el Grupo de Senderismo "Senderos del Tinto", homenajena a Pepe, deportista Palmerino fallecido hace años. Amigos y familiares colocaron esta placa en lo más alto del Cerro Salomón hace hoy, 1 de noviembre de 2008, tres años. Esta zona, muy frecuentada por Pepe, es uno de los parajes más atractivos de la Provincia de Huelva. De difícil acceso, permite al senderista recrearse con bellísimos paisajes. Este cerro está atravesado en su base por el Túnel Salomón, obra de ingeniería inglesa que permitió el paso del ferrocarril minero entre Riotinto y Huelva durante más de 100 años. Para ver más fotos pincha AQUÍ.

domingo, 19 de octubre de 2008

¡¡¡Nuevo!!!

Abrimos un nuevo espacio en el Blog. Nicolás Chaparro me anima a conocer el material movil que circulaba por la vía férrea del Tinto. Con fotos y comentarios de Nicolás y bibliografía, sobre todo del experto en la materia José Luis García Mateo, he creado un blog anexo a este que estará dedicado a los trenes que transportaron el mineral desde Riotinto a Huelva entre 1875 y 1975. A Niebla, los trenes estuvieron llegando hasta 1984. Para ver el nuevo apartado, basta con pinchar aquí. En "enlaces interesantes" y con el título Trenes de Riotinto, estará permanente el acceso a esta nueva información. Espero que os parezca verdaderamente interesante.

viernes, 3 de octubre de 2008

Ruta Tinto


Kilómetro 44 de la línea férrea. Término municipal de Paterna del Campo. En esta zona estaban las Casas del Cascajal. Actualmente, esta parcela, propiedad del ferrocarril, ha sido ocupada por un particular que tras alambrarla, la ha sembrado de olivos. Según me cuentan, este es el punto "cero" dónde se inician los mayores abusos cometidos sobre el ferrocarril y sus propiedades.